miércoles, octubre 19, 2005

Estas mañanas, en el camino a la torre negra donde trabajo, escucho Akhnaten, la ópera de Philip Glass sobre el faraón que abandonó los dioses de sus padres, para adorar al Sol, a un dios abstracto, a una idea. Y leo a Hegel, que me habla del Arte, lo bello, de la primacía del espíritu.

La torre negra parece lejana aún cuando entro en ella, envuelto todavía en las palabras de Hegel, y escuchando aún a Glass, campanas, coros, cantos en egipcio.

6 comentarios:

O.k.,o.k.! dijo...

¡Hegel! :D

Culpable de que nos impacte la grecia Clásica... reinventada ;-D

Zuviëh dijo...

¿Quien coño es ese?

Zuviëh dijo...

Iwan ya no nos quiereeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeee :_____________________(.

Zuviëh dijo...

T_T publícate, coño.

BLACK STAR dijo...

HOLA CUANTO TIEMPO SIN VISITARTE...PERO AUN NO ME OLVIDO DE TI, ESPERO QUE TODO MARCHE MUY BEIN Y QUE TE ENCUENTRES DE MARAVILLA, TE DEJO UNOS BESOS Y MUCHAS BENDICIONES, QUE TENGAS DIAS MUY LINDOS.

ana dijo...

ay,ay,ay, no se lo cuente al que usted sabe que le reprende por el señor Glass, le aplaude por Hegel y se nos hace seguidor de Akhnaten, o lo que es peor, émulo.
;-)
besotes