lunes, mayo 02, 2005

Leones guardan una de las puertas del Retiro.

Nunca los había visto, hasta hace dos noches, de madrugada, cuando caminaba por los límites del parque.

Uno de ellos y yo nos observamos. Permanecimos así durante minutos. Su mirada era sabia, noble, anciana. El león había visto tantas cosas desde la puerta que guardaba...
Y yo sentía que me estaba juzgando, que intentaba llegar a una decisión sobre mí.

Me marché para que pudiera pensar, quizás deliberar con los demás leones. Todavía no sé cuál fue el veredicto.

1 comentarios:

Zuviëh dijo...

¿En comida tal vez? Es un gato grande, así que seguro que pensaba en comida...

Saludos.

PD. Aquí estoy yo para romper el romanticismo de cualquier situación ;).